Cuando hablamos de embalaje de objetos frágiles, nos referimos a cómo deben ser guardados dependiendo de la fragilidad para evitar que se rompan.
El plástico de burbujas y el papel de embalaje son los elementos más importantes que se utilizan en estos casos, para el empaquetado de cerámica, cristal, entre otros, cabe anotar que algunos elementos electrónicos también son considerados como frágiles.
Uno de los elementos más importantes en el momento de realizar un porte o mudanza de elementos frágiles es la caja en la cual serán depositados dichos objetos, esta deberá ser resistente, de cartón firme al igual que el papel con el que embalaremos el objeto, este papel se puede utilizar de distintos modos ya sea que se pueda arrugar para crear protección y este a su vez se introducirá en las cajas o como elemento que amortigüe los movimientos, de este modo los elementos frágiles quedaran completamente ajustados y no contaran con el riesgo de que queden fácil de moverse dentro de la caja y se puedan romper.
Como se mencionó anteriormente la preparación de la caja para elementos frágiles se puede llevar a cabo cubriendo la base de la caja con un material que amortigüé y a su vez proteja los elementos frágiles, no se deberán empacar de a dos si no cada uno por separado y se deberán envolver en plástico de burbuja sin que quede espacio alguno.
Si hablamos de los elementos electrónicos delicados se podría tratar de empacar en las cajas que fueron comprados, ya que estas están diseñadas con la horma perfecta para cada elemento, obviamente además de esto se debe proteger con plástico de burbuja y papel de diario arrugado.
Importantísimo además de esto es el modo como se marque las cajas, se deben de marcar con la palabra “FRAGIL” y de ser posible escribir en ellas el contenido de la misma y demás descripciones específicas del elemento.